La exigencia actual del mercado llega a la logística, cuya misión se ha convertido en la de dar un servicio de excelencia al cliente, apoyando los esfuerzos de producción de la empresa. La eficiencia de los procesos de producción son la clave para el posicionamiento de cualquier empresa, algo que es únicamente posible cuando se alcanza un alto nivel de calidad en el servicio ofrecido.
Es este el motivo que justifica el tema de hoy: por qué producción y calidad son elementos que deben ir siempre de la mano.
La calidad en la producción
La gestión eficiente del proceso de producción trae consigo varias consecuencias positivas, como por el ejemplo, una mayor capacidad de flexibilidad, unos costes reducidos y un producto de mayor calidad.
Los objetivos de calidad total
El modelo de calidad total nace en Estados Unidos, gracias a Malcolm Baldridge. Los objetivos de este modelo son básicamente 3; la satisfacción de los clientes, la fidelización de estos y la ganancia de cuota de mercado gracias a la mejora de la productividad.
El papel del líder
El liderazgo en el contexto de la producción y la calidad, es muy importante, porque permite que se mantenga una coherencia en los objetivos.
Los modelos de calidad total se mueven siempre en el binomio calidad y producción como dos pilares que se complementan y que se retro-alimentan. Un producto de calidad creciente, que tiende a la excelencia, es el objetivo que deben perseguir todas las empresas actualmente.
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